¿Qué es un top coat y para qué sirve?
El top coat para uñas es la capa final que se aplica sobre el color para sellar el esmaltado y proteger el pigmento del roce diario. Actúa como un finalizador transparente que aporta brillo, uniformidad y una superficie lisa al tacto. Sin este paso, el color queda más expuesto a golpes, agua y productos de limpieza, y pierde intensidad mucho antes.
Top coat transparente para manicura semipermanente
En el caso del esmaltado semipermanente, el top coat semipermanente cumple una función todavía más importante, ya que fija de forma definitiva las capas de color aplicadas previamente. La gama de esmaltes tipo top coat de NAILSOFTHEDAY incluye fórmulas en gel, pensadas tanto para uso doméstico como profesional, con distintos niveles de brillo de uñas según el acabado que se busque, desde efectos muy pulidos hasta versiones ligeramente satinadas.
¿Cómo aplicar y curar el top coat en lámpara?
La aplicación se realiza siempre después del color, en una capa fina y uniforme que cubra por completo el borde de la uña para evitar levantamientos. Al tratarse de un producto en gel, requiere polimerización bajo lámpara uv o LED antes de considerarse terminado. El tiempo de curado varía según el producto y la potencia de la lámpara utilizada, por lo que conviene seguir siempre las indicaciones del fabricante en lugar de calcularlo a ojo.
Top coat NAILSOFTHEDAY para un acabado profesional
Dentro del catálogo hay opciones con acabado mate, además de versiones permanente sin capa pegajosa tras el curado, pensadas para quienes buscan un sellador cómodo y de secado limpio. Elegir el top coat para uñas adecuado depende del resultado final que se quiera conseguir: un brillo intenso tipo gel, un efecto natural o un terminado mate para nails con un estilo más discreto.
La tienda de NAILSOFTHEDAY reúne toda la gama de esmaltes semipermanentes junto con las bases para uñas y los distintos tipos de top coat necesarios para completar la manicura.
Conviene renovar el top coat para uñas cada vez que se repite la manicura, ya que su brillo se apaga con el roce diario aunque el color de debajo siga intacto. Aplicar una capa fina y curarla el tiempo indicado en el envase es suficiente para devolver el aspecto recién hecho a las uñas sin necesidad de retirar todo el esmaltado.